MEDIAR CON EL PODER INVISIBLE: PNL PARA TRANSFORMAR DESDE LO SIMBÓLICO – Romina Ausili
Romina Ausili
Mediar con el poder invisible: PNL para transformar desde lo simbólico”
¿Qué pasaría si les dijera que el verdadero cambio en una mediación no ocurre cuando las partes se entienden, sino cuando algo dentro de ellas se reconfigura sin palabras? Hoy vengo a hablarles de un tipo distinto de lenguaje: el lenguaje invisible que toca, que evoca, que transforma sin explicar.
Vengo a compartir cómo la Programación Neurolingüística aplicada a la mediación potencia nuestra práctica, no solo desde lo que decimos, sino desde cómo ayudamos a resignificar la experiencia emocional del conflicto. La PNL es una tecnología del cambio humano. Nos permite comprender cómo las personas representan internamente su realidad, cómo codifican emociones, memorias y reacciones… y, sobre todo, cómo podemos intervenir simbólicamente para habilitar nuevos sentidos, nuevas realidades. Hoy voy a enfocarme en dos herramientas de alto impacto que trabajan más allá del lenguaje lógico y verbal:
-los anclajes emocionales, que activan recursos internos dormidos,
-y las metáforas, que hablan directo al inconsciente. Ambas técnicas nos invitan a mirar la mediación no solo como un proceso racional, sino como un espacio de transformación profunda, donde a veces una historia o un gesto oportuno… logran lo que horas de diálogo no pudieron.
1-ANCLAJES EMOCIONALES: me refiero a cómo cambiar el estado emocional de una persona. Así como una melodía nos puede transportar de golpe a un recuerdo de la infancia, o un aroma nos conecta con una persona que ya no está… nuestra mente asocia estímulos a emociones de forma automática. A eso, en PNL lo llamamos anclaje emocional.
Un anclaje emocional es una conexión entre un estímulo específico (un gesto, una palabra, un tono, una imagen, un objeto) y un estado emocional particular. La mente lo registra y guarda como si quedara “guardado un botón” que, al ser presionado, activa ese estado emocional asociado. Se pueden dar naturalmente, todas las personas los tenemos de manera inconsciente y también se pueden provocar, en este caso con pnl. Existen distintos tipos de anclajes, auditivos, sensoriales, kinestésicos. En mediación, entender y utilizar los anclajes es clave porque: -Nos permite detectar qué activa emociones intensas en las partes.-Podemos usar anclajes para interrumpir reacciones automáticas como la ira, el miedo, o la frustración.- Y sobre todo, podemos crear nuevos anclajes positivos que generen calma, apertura y escucha.
¿Cómo podemos aplicar esto como facilitadores?-Detectando los anclajes negativos ya instalados en el lenguaje corporal y verbal. -Creando micro-anclajes positivos durante la conversación: con tono, palabras, pausas, gestos o rituales simbólicos (como tomar agua, respirar, dibujar un límite en papel).-Enseñando a las partes a usar sus propios anclajes para autorregularse. Esto empodera, y saca del lugar de víctima o reacción automática.
Tuve una mediación por cuotas impagas en la compra de una vivienda. El comprador se había retrasado y la vendedora estaba indignada, pidiendo la resolución inmediata del contrato. Cada vez que él intentaba hablar, ella se tensaba, interrumpía, su respiración se agitaba…su cuerpo ya estaba “anclado” en su lucha.
En un momento clave, en que el diálogo estaba estancado debido a esta emociones que luchaban por ser liberadas, decidí realizar reuniones privadas, para indagar en esas emociones y que la Sra. pudiera -una vez liberadas- volver a un estado que le permitiera razonar calmadamente. Primero me reuní con la señora, le ofrecí un vaso con agua y una escucha activa sobre su estado emocional que obviamente se entremezclaba con justificaciones lógicas o racionales de su accionar. Una vez que estuvo más tranquila, porque se sintió escuchada, comprendida, legitimada en su emoción, le toqué brevemente el hombro con mi mano en señal de contención. Volvimos a la conversación conjunta….y cuando ella volvió a tensarse, repetí el gesto sutilmente. Su cuerpo lo reconoció: bajó la voz, se abrió al diálogo. Ese anclaje quedó instalado y permitió que saliera una frase fundamental en ella: “Lo que más me duele no es la plata… es haber confiado”. Esa frase cambió el rumbo de la mediación y abrió la posibilidad de un nuevo acuerdo.
En otra mediación por partición hereditaria entre hermanos, el clima era muy tenso. Al averiguar sus edades, noté que todos habían crecido en la década del 70. Al recibirlos, los esperé con música de esa época. Las expresiones de sus rostros cambiaron. Sonrieron, se aflojaron, y el ambiente se volvió más humano. Ese fue un anclaje positivo que los reconectó con su historia compartida.
Los anclajes son una forma de intervenir sin decir, de acompañar sin invadir.
EJERCICIO para vivenciar: Te invito a cerrar los ojos y pensar en un momento donde te sentiste escuchado y valorado. Visualizá ese instante, el lugar, los sonidos, las sensaciones. Tocá tu mano o muñeca mientras sostenés esa imagen. Estás anclando un recurso interno. Esa técnica, tan simple, puede reconfigurar una mediación.
LAS METÁFORAS. Son recursos del lenguaje que nos permiten explicar algo usando una imagen o una historia que representa eso que queremos decir. En lugar de hablar de un conflicto directamente, por ejemplo, podemos contar una historia que se le parezca, y así ayudar a que la persona lo vea desde otro lugar. Usamos metáforas todo el tiempo, muchas veces sin darnos cuenta: “Estoy al límite”, “siento un nudo en el estómago”, “estamos en la misma sintonía”. Son expresiones que transforman una idea abstracta en algo más fácil de imaginar y sentir. Desde la neurociencia y la PNL, sabemos que las metáforas activan el hemisferio derecho, el sistema límbico y áreas sensoriales del cerebro, generando procesamientos emocionales más profundos que el lenguaje literal y acceden por vía directa al inconsciente de las personas. En mediación, nos permiten abordar lo que no se puede decir directamente, desbloquear tensiones, y abrir caminos nuevos sin confrontar al otro. Son una vía poderosa para transformar percepciones y destrabar emociones enquistadas. Por qué funcionan: El inconsciente procesa simbólicamente, no por lógica. Ej. A una parte muy digital que dice: “Esto es blanco o negro, no hay medias tintas.”Se le puede responder: A veces, en los conflictos, necesitamos aprender a leer los matices del gris. Como cuando un faro ilumina desde lejos, aunque no podamos ver todo el camino…Aunque no lo admita, esa metáfora trabaja por debajo, sin confrontar su lógica. Otros ejemplos en mediación:
1. Metáfora del GPS desactualizado “A veces seguimos un camino porque lo marcó el GPS… pero si no lo actualizamos, terminamos en un lugar que ya no existe. En una mediación, revisar juntos ese mapa puede evitar que se sigan tomando decisiones con coordenadas antiguas. ”Ideal para: Conflictos por acuerdos que ya no reflejan la realidad actual. 2. Metáfora del puente “Cada uno construye su orilla con sus razones. El puente no lo hace quien tiene la razón, sino quien se anima a avanzar hacia el otro con un paso de comprensión. Un paso no es todo el camino, pero puede cambiarlo todo.” Ideal para: Cuando ambas partes están cerradas en sus posiciones. 3. Metáfora del contrato con cláusulas vivas “Algunos contratos no están escritos en piedra, sino en carne y hueso. Son cláusulas vivas que se reescriben con cada gesto, cada silencio y cada elección. La mediación nos permite renegociarlas con respeto.”Ideal para: Casos familiares o de pareja, con personas que se aferran a lo textual.
Seguramente hoy al término de este congreso, vuelvan a sus rutinas de siempre…tal vez les toque mediar en un caso complejo, donde las palabras se cruzan como espadas y los gestos parecen muros. Pero quizás, algo de lo que escucharon hoy quede vibrando en ustedes…Y sin darse cuenta, se sorprendan recordando que pueden decir menos…y calar más hondo. Que un silencio bien anclado, o una metáfora sencilla, pueden hacer lo que no hizo el argumento. Y quizás, la próxima vez que una mediación parezca trabada…recuerden que también son puente. Porque no venimos a resolver conflictos. Venimos a transformar conciencias. Y ese, colegas, es, creo yo, el verdadero propósito de mediar.” Gracias.
Citas bibliográficas
- Bandler, R. & Grinder, J. (1975). Structure of Magic I: A Book About Language and Therapy. Palo Alto, CA: Science and Behavior Books.
- Alexa Mohl. El Aprendiz de Brujo. Manual de Programación Neurolingüística. 13 ª Edición.
- Salvador Alfonso Carrión. El poder de las metáforas. Haz realidad tus sueños con PNL. Colección Excelencia Humana. PNL Books.